Pacto de Esperanza

Dado que 1,200,000 personas viven actualmente con el VHI/SIDA en los Estados Unidos, y que los latinos forman casi el 20% de esos casos a pesar de ser sólo el 14% de la población total, es evidente que necesitamos tomar acción inmediata.

Veinticinco años después de haberse reportado el primer caso, y a pesar de los progresos médicos y el avance en los medicamentos que permite a la gente vivir más y tener vidas más productivas, todavía no existe una cura. El SIDA es una enfermedad terminal que nos priva de padres, cónyuges, hermanos, hermanas y niños, despojando a nuestra comunidad de su fuerte base familiar.

Tenemos que impedir la propagación del VIH/SIDA y apoyar a los enfermos que viven en las sombras de nuestras bancas de la iglesia con miedo de ser juzgados y rechazados debido a los estigmas y estereotipos asociados con la enfermedad. También tenemos que ayudar a los seres queridos de las personas afectadas con este virus que tienen la ardua labor de ofrecerle cuidados médicos. Como el cuerpo de Cristo, estamos llamados a ser agentes de sanación para nuestra comunidad y debemos responder con la compasión de Cristo.

Usted puede ayudar en esta lucha contra el VIH/SIDA en nuestra comunidad. El primer paso, y el más fácil, es la educación. Únase a nosotros educándose, junto a otra persona, para que podamos comenzar a sanar las heridas que esta enfermedad deja y prevenir que otra vida se pierda.

Pasos para formar parte de este pacto:

  • Lea y firme este compromiso junto a otra persona.
  • Pida a un amigo/a que también haga esta promesa con otra persona.
  • Responda con compasión y respeto hacia aquellas personas que han sido afectadas por el VIH/SIDA.
  • Aclare las ideas preconcebidas sobre el VIH/SIDA.
  • Provea en nuestras iglesias lugar, tiempo, espacio y educación apropiada para el cuidado pastoral efectivo.
  • Cree comunidades de apoyo que restauren el balance emocional y espiritual de aquellos que padecen de VIH/SIDA.

Para enviar su firma electrónica, PULSE AQUÍ.