Como un pueblo de fe, somos llamados a basar nuestra conducta y trato hacia otras personas de acuerdo a lo que hemos leído y entendido en las Sagradas Escrituras y lo que Dios (nos ha revelado a través de las Escrituras y por medio de Jesucristo) nos encarga y enseña a hacer. Como tal, nuestro punto de vista sobre la inmigración debe ser basada en la revelación bíblica.   Lee la base bíblica para la reforma en su totalidad aquí